La Poda


Podar es el proceso de recortar un árbol o arbusto. El propósito de la poda es tener plantas fuertes, sanas y atractivas.

Con frecuencia, en jardinería, se utiliza la poda para conseguir formas artificiales en los árboles o arbustos. Bien ejecutada y repetida con la periodicidad adecuada puede aumentar el valor ornamental de los mismos.

Sea por motivos de salud o razones ornamentales, la poda correcta da fuerza y vigor a una planta, mejora su floración y desarrollo, y embellece o mantiene su forma.

 
Sin embargo con frecuencia la poda se practica de forma inadecuada, ocasionando pudriciones de la madera que acortan la vida de los árboles. Por otra parte, una tala demasiado radical del árbol a menudo compromete su supervivencia.

En la poda correcta, los cortes se hacen en los nudos, es decir, en la unión de las ramas o vástagos. En primavera, el crecimiento anual empieza en las yemas y los vástagos, hasta que se forma un nuevo nudo. El tramo de rama entre dos nudos se llama entrenudo.

Cada árbol exige un tipo de poda diferente. Como norma general las podas más importantes son:
 
  • Poda de copa: desmochar o descopar: Se realiza en el primer año, consiste en podar la rama principal de la copa para favorecer la ramificación. Para evitar tensiones innecesarias y la producción excesiva de vástagos epicórmicos, no se debe cortar más de la cuarta parte de la copa viva en una sola operación.
  • Poda de formación: Se realiza al cabo de varios años, para dar una forma adecuada al árbol. debe realizarse cuando el árbol es joven con el fin de establecer un tronco fuerte y con ramas estructurales suficientemente robustas, por lo general orientadas hacia el exterior en todas direcciones y adecuadamente espaciadas a lo largo del tronco. Si es necesario se tendrá que efectuar esta poda de formación en diferentes ocasiones pero sin superar en ninguna de las ocasiones la eliminación de un 25% del follaje.
  • Poda de aclareo: Se trata de cortar ramas enteras, a veces se hace a la vez que la de formación. Es el corte selectivo de ramas para mejorar la penetración de luz y la circulación del aire en la copa.
  • Poda de invierno: Se realiza en invierno sobre árboles de crecimiento lento o poco vigorosos. A pesar de que se pueden realizar podas ligeras a lo largo de todo el año, la mejor época para realizar la poda de un árbol, normalmente es a finales del invierno. Por el contrario, en el caso de aquellos árboles o arbustos que tengan su floración a principios de primavera, no se deben de podar en invierno, sino que debemos de esperar a que florezcan y realizar la poda después.
  • Poda de verano: o poda verde: Tiene como finalidad regular el crecimiento. Un aspecto positivo que tiene podar en primavera o verano es que los cortes cicatrizan más rápido que en invierno; pero cuidado con las especies que “sangran” mucho.
 
 
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Carro vacío